sábado, 19 de mayo de 2018

Proteínas genéticamente modificadas

Pepino, apio, manzana, espinacas y limón. Me tomo el brebaje verde que la mayoría ni miraría con alegría, preparo papeles, abro surralladores, pongo Dillon a cantar y me aislo en mi madriguera, lo demás es solo producto del LSD que chuta mi cuerpo de forma natural a mi cerebro. El teatro abre sus puertas... ¿entras?


Me imagino en unos meses, los pequeños montículos de papeles que se amontonan a mi alrededor habrán desaparecido, el armario estará vacío -cosa que me cuesta imaginar- y los casi sesenta libros que he comprado estos cuatro últimos años estarán en cajas, listos para abandonar la ciudad que me había arropado en invierno hasta ahora. Se me da muy mal esto, aferrarme al pasado en cambio es de mis hobbies preferidos, me imagino volviendo a pisar estas calles en diez años: me aventuro a pensar como será volver a pasear por las calles abarrotadas en las que el rebaño se gasta su sueldo, fantaseo con encontrarte en el metro camino a las afueras de la ciudad, me veo recorriendo las librerías que más feliz me vieron, comprando en las fruterías que frecuento o yendo a aquel sitio donde me gusta tanto comprar el prosciutto que me como por las mañanas. 

Tengo horribles pesadillas que me muestran como será la cuenta atrás a partir de 250 por última vez, quiero que Morfeo me despierte de esperar dormida a volver a viajar sobre el continente que me vio nacer, al tiempo que me veo desprenderme de mi pasado como una serpiente que se libra de piel sin otro remedio que ese, ser fiel a su naturaleza. Estiro el tiempo hasta hacer insoportable, me duelen las costuras que unen las proteínas que cree en este lugar y por la noche no me queda otra que robar agua e hilo a la Luna para hacer más densos los días puesto que ya me he rendido a la idea de que el adiós será inevitable. 

Trago fuerte, despacio, respiro pesado, Daughter me invade los oídos y me visualizo en el frío Noviembre, a temperaturas bajo cero soplando las velas de nuevo, creo que es miedo lo que me invade: sudor frío, huesos frágiles, pensar en mis sueños, correr tras ellos pensando que las decisiones no puede borrarse, dejar que el terror te paralice y quedarte la noche pensando que ser cobarde no es tan malo.

Soplemos las velas juntos, una última vez e intentemos leernos con la luz apagada sin hacer ruido, borrémonos las huellas que un día nos dejamos a base de polvos, besémonos despacio como si el nitrógeno líquido se utilizará en el CERN, comámonos las ganas del futuro incierto, rocémonos lento y que sea con ganas, mirémonos como lo hicimos la primera vez antes de besarnos con la sonrisa tímida y abrázame como lo hacemos cuando el miedo a la huida del otro se hace vigente en nuestra conciencia. García Márquez me ha explicado que deberíamos amarnos con la cabeza y no con las manos, que pena que no pudiese ver como fricciona nuestra piel, la delicadeza de nuestras palabras que decimos a través de los dedos, el amor de nuestros labios que saltan al chocar, igual le hubiese gustado escribir sobre nosotros, aunque tampoco seamos nada especial, solo dos seres humanos que han encontrado el calor del Sol en una habitación cerrada a cal y canto. 

Salud por los finales de etapa, 
que nos ponen en nuestro sitio,
de nuevo.
Besitos, M'




jueves, 3 de mayo de 2018

Mi yo en primavera

Claveles florecidos en mi ventana, lluvia repentina que vuelve a cubrir las calles de Barcelona tras unos días de Sol intensos y turistas que recorren las calles de mi casa como caracoles tras la tormenta, con la casa a cuestas. Te escribo y te digo que necesito el día, que no me digas nada, que pueda reflexionar y la lluvia vuelve a caer dentro de casa mientras pienso en la inexistente noche que se me amontonó debajo del colchón al tiempo que me digo que todo va bien, que mañana la noche de ayer no habrá existido.



Sigo preguntándome como podemos complicar las cosas tanto y de un modo tan complejo en solo unas horas. El jueves pasado tuve una de las conversaciones más profundas y sinceras que he tenido contigo, charlamos pensamos en ayer, en hoy y en mañana, sin problemas, faltos de presiones con la tranquilidad que solo ofrecen dos rostros observándose, poca ropa y una cama desecha. Ahora reflexiono sobre como avanzan las palabras que nos dijimos con el tiempo, que se ha hecho de aquella charla distendida sobre ti, sobre mi y sobre la nada y el todo que puede ser el futuro.




De todas formas, sigo lejos de casa porque ya no sé donde está, sé donde encontrar mi casa, lo que no averiguo es donde está mi hogar. Seguiré cambiándome de sitio y moviéndome con el cambio de las estaciones como un japonés en fiesta permanente hasta encontrar mi hogar,
porque tras cuatro años creyendo que está era la ciudad que me arropaba en invierno quizás empieza a ser hora de ser sinceros y entender que qué solo te arropen en invierno no es haber encontrado un hogar, sino una casa de vacaciones con vistas al abismo.

Besitos, M'

miércoles, 17 de enero de 2018

Cuando se corren los sueños



Tu día a día, que corre tus sueños y los convierte en cenizas de papel en los que ni el Ave Fénix volvería a nacer, nuestras motivaciones que cambian sin nosotros y nos hacen creer que estamos haciendo las cosas mal cuando lo que deberíamos es actualizar nuestro modo de ver la vida. Nuestros impulsos y nuestros deseos, que cubiertos por las normas sociales nos inspiran a dejarlos atrás, a encontrar nuevas formas de perseguir nuestras metas sin ofender a nadie, sin mancillar las reglas del juego que compartidas, hemos llamado realidad.

Es escribir por escribir, ver a la señora del segundo, del piso de delante sacudir las sábanas moradas mientras la gente pasea por debajo de las migas del amor que se procesa con su marido cada noche. La ciudad, es vivir por vivir, es la inopia de seguir vivo por inercia, de levantarte, vestirte y arreglarte para el nada, para el todo. Por el qué pasará la ciudad se viste cada mañana, no hace falta una excusa, sólo lo hace y sigue, creo que ese es el secreto que hace que la gente envejezca mejor en las ciudades, no le queda de otra, el motor de la ciudad les empuja a seguir pero son solo un cadáver bonito, huecos por dentro. Sino que se lo pregunten a Velázquez, pues nadie pintó mejor la muerte para poder opinar sobre ella.


La vida, que te duele por dentro pero se muestra bonita por fuera, que te adormece los músculos incapaz de avanzar, imposible de sentir, pero que te empuja hacía el abismo del futuro, sino que se lo digan al Caminante sobre el mar de nubes pues nunca nadie me hizo ver el vacío, la soledad y el desamparo tan claro como el alemán que lo pintó. Será que estoy en los últimos resquicios de la vida universitaria, que los mejores años terminan para dejar entrar otros más duros, igualmente buenos, pero taciturnos, crudos, menos soeces, menos divertidos, menos inconscientes, más amargos, más distantes, de más perdidas. 

Besitos, M'

sábado, 23 de diciembre de 2017

Return (ings)

5am, I just arrive home. Six hours trip after, through the sea. Totally insane while my soulmate was complaining about what, in fact, was his idea: hilarious! What a fantastic night, no neighbours making noise, no gym opened the 24hours of the day, I slept six entire hours, not bad…But I’ve just lost the entire first morning at home. 



Spending my time having breakfast and looking through the window I realized that the foundations I saw in September are now a home for a new family coming to the neighbourhood they are probably English or French, but not from here anymore. And at some point, that makes me feel hope for this place. I also see a house that has never stop changing colour since tree year ago, I guess time doesn’t forgive anyone.



The weather here seems to remember us we are in London and the truth is that we are in the middle of the sea, where we belong to. The unique thing is not changing now, are the mountain I see above my head from the eye that gives me a picture of the outside.


There was a time when we believe there was no way to escape from here, and now that we life outside this island we keep coming to our roots once again, although origins are breaking they are starching us back to the house wear we raise…it is so hard to ignore the claim.


It is a claim of your first skin, not the one you are wearing in your new life, but the one you really are, the one you were born with and it is now full of experience and the culture of a place you are forced to call home, I don’t regret calling this place my home, I am in love with lots of thing I discover here, lot of place but…I am in love with lot of people that when dead blows they eventually disappear. 

Besitos, M'

viernes, 24 de noviembre de 2017

Meet corners in Autumn. Story:

Camino de vuelta a casa cuando ya ha oscurecido, giro a la derecho calle abajo para pasar entre el campo de fútbol y el jardín de la vida. ¿Sabes? No he dejado de pensar en ti, pienso en ti mientras veo de reojo un grupo de chicos jugando a balón mano y te imagino siendo uno de ellos. 

De repente mi mente vuela...

Estoy en esa presentación tan importante para ti, no cuadro en este ambiente pero de alguna forma el lujo me seduce y ver como ha sido todo estratégicamente dispuesto para la fantasía me atrae hacía él.
>>Te veo allí, al fondo, con esa chica tan delicada, tan fina...¡te pega tanto! Lleva el pelo recogido, perfectamente ondeado, color castaño miel -como siempre he querido tenerlo- tiene una cara tan pequeñita, tan exquisita, que po
r un momento parecería que me atrae más ella que tú. Con un vestido tan ceñido, tan negro y tan brillante, con la espalda descubierta y ahí está...

veo tus dedos en su espalda y el mundo de desintegra, mas tengo que tragar para bloquear los recuerdos que me llevan a pensar en tus dedos y mi piel.
>>Te saludo con sincera alegría y me presentas encantado a tu prometida que se le abren los ojos más de lo normal; creo que se acaba de enterar, ella también, de que es tu prometida. Yo sonrío divertida viendo como miras mi anillo de compromiso, has creído que estaba casada.

Hey honey! We should go! They are waiting for us, they want me to talk to the press for 20'. I am fucking nervous.
>>Me río divertida mientras Rick me espeta su nerviosismo. Luego para, aparta su barbilla de mi hombro y te mira a ti, ni se fija en ella. Te sigue mirando y sé que incluso sí solo te ha visto en fotos de hace años sabe quien eres. Pero finge,  finge y me pide gentilmente que haga las presentaciones. Las hago de la forma más sincera que se me ocurre y él no pierde más tiempo antes de insistirme de nuevo para marcharnos.

Te miro a ti, me quedo pensando en qué fue lo que me enganchó tanto a tu ser, mientras le digo a Rick que vaya pasando, que ya iré. Ni siquiera lo miro cuando se despide con un beso en el cuello, sólo me estremezco.

Veo las cenizas de tus ojos revivir y al principio no comprendo su procedencia, pero me golpean en la memoria tus besos cremosos en mi cuello y la noche se ilumina en mis ojos, se qué tú también me echas de menos;

...sé que le has dicho a ella que se recoja el cabello para poder verle el cuello que te transporta a lo que fuimos pero, ¿sabrá ella que no te gustan las coletas? ¿qué sólo te gusta la idea de su cuello expuesto por que te recuerda al mío?

Sé que te has dejado el pelo largo en mi ausencia porque te gusta pensar que un día volveré a meter mis dedos entre tus hebras cuando beses mi sexto sentido. Se nota que has vuelto a correr, tus cuádriceps siguen duros como la piedra y sí, mi trasero y mis muslos siguen recordando su fuerza de cuando me tenías sentada sobre tu punto de gravedad.

Me despido de vosotros alegando que me esperan y sólo ella dice adiós: tu nunca estuviste preparado para despedirte, sólo me dejaste ir porque no encontraste argumentos ni para salir a buscarme, ni para convencerme de qué me quedara.

Sé que te siguen poniendo mis caderas.
Besitos, 
M' 
 
 
 






domingo, 22 de octubre de 2017

Tallado en sueños


Vuelve a sonar Smother en mi rincón junto a la ventana por la que me gusta ver el día pasar. Allí, con una taza de café y una camiseta de alguien que ya se marchó, me he vuelto a sentir como una frágil espina pensando en los dos.




¿Debería intentar irme sin hacer ruido? Cambiar, 
dejarlo todo, levantarme más temprano, rehacer mis planes, sacar el polvo de mis ganar de partir y retomar los días en los que dibujar planos de los mapas que un día sería eran mi rutina, o ¿debería volver a la Caverna de mi madre? y no volver, y ser feliz en la ignorancia en la que Sócrates moriría de pena.

Reconfiguro las preferencias de mi estantería y neutralizo las novelas de amor por libros que intentan contarme qué fue de la realidad que acontece fuera de mi zona de comfort. He estado conduciendo por primera vez en dos meses mientras atravieso los confines de lo que conocí para plantarme en Italia, lugar en el que nunca he estado. Lo sé, sueño despierta mientras percibo la mirada de alguien demasiado entregado a su ego como para fijarse en el mío. Llueve, y las calles han visto tantas lágrimas caer del cielo que obstaculizan el camino había un día nuevo, uno en el que yo sigo sintiéndome pequeña mientras avanzo lento.

The National me recuerda a ti, al tú de antes de rozarnos los labios, al camino de algo nuevo que hoy no sabe aún qué metamorfosis le depara, ¿estará todo bien? pregunta Damien cuando alcanza a envolverme con su aura, más no encuentra respuesta en sus tardes de armonía. Hoy recuerdo el coqueteo fiel con los pezones endurecidos y me pregunto hasta cuando sentiré que me quemo por dentro cuando nos veo teniendo sexo uno encima del otro, hasta cuando esas imágenes conseguirán trasladarme a esas notas musicales cuya vibración me recorre el útero, hasta cuando conservarán el color, las fotos cuya única copia está en nuestras retinas.


Si pudieras leer mi mente en clave de H.Jamison quizás sería todo más fácil, más aburrido, sería el inicio de algo nuevo, de una nueva puesta en escena, pero... ¿es eso lo que queremos? Como siempre, se lo que quiero, se lo que no quiero, pero no me preguntes qué somo porque me pierdo.


¡Joder! Que poco queda para 
verano.
Besitos, M'

domingo, 6 de agosto de 2017

Destellos de navidad en agosto

El horizonte se desborda con altos y estrechos árboles que colonizan mi vista obligándome a mirar hacia arriba para ver la grandeza de un paseo que con aire fresco llenándote los pulmones inspira tranquilidad. Paseando por el parque más desierto que veré jamás, es inevitable preguntarme que quiero y que no me conviene ¿Sabéis esos lugares que inspiran paz y que sin saberlo te llevan a encontrarte con uno mismo? He encontrado una ciudad entera que se llama paz, aunque algunos lo llamen por un nombre que no me atrevo a pronunciar.


Algo está cambiando en mi forma de querer, mis fantasmas vuelven a rogar que camine como los cangrejos en dirección a la fortificación segura de donde no debí salir. Cuesta decir esto, pero, creo que no se equivocan y por una vez tengo la sensación que no necesitan suplicar para que deje de izar las banderas que anuncian la llegada de las mariposas a mi corazón.


En este rincón en lo alto del planeta donde la serenidad es asiduo ambiente, las mariposas no pueden más que sobrevivir unos pocos días cuando en agosto toque el sol en sus translucidas alas. Después, con la llegada de la brisa gélida del mar y el ambiente húmedo volar dejará de estar permitido y el sza sza szu del que ahora me alimento se congelará para entrar en la fase de dormición.


Los sentimientos que corren líquidos a kilómetros de distancia cuando el lazo de nuestro corazón sobrevive a base de esperanza, ahora se congelan para encontrar el desamparo más sórdido, el dormir dando la espalda preparados para la guerra fría, esas manos congeladas que ya no se calientan con ternura y las puntas de nariz y orejas escarchadas notando la falta de aliento de las mariposas.


Moriremos, y en algún momento del invierno esperamos encontrar unos brazos que puedan llegar a abrazarnos como un día lo hicimos los dos, un erizarnos la piel con la mirada, un escalofrío con el rozar de nuestros labios y un alma que pueda cambiar nuestros miedos y destruir nuestros fantasmas. Quién sabe si será esa la ocasión en la que no echemos a correr rumbo a nuevos brazos que nos digan cosas nuevas, cosas que creímos no haber oído jamás de la garganta de quien un día amamos con lo más escondido y puro de nuestro ser.

Puedo cambiar tus miedos y
hacer míos tus sueños,
pero no puedo cambiar quien soy.
Puedo luchar cuando tú no puedas y
consentirte todos los días de mi vida,
pero no seré diferente con el tiempo,
seguiré siendo aburrida o divertida,
 simpática o borde, creativa o plana,
pero seré.
Besitos, M’





jueves, 3 de agosto de 2017

Helados lilas, despedidas azules, veranos color lima

Se termina y me voy. Me marcho corriendo a gastar los últimos momentos con mi Dios y encuentro el significado de sentir el amor más puro que veré en la vida. Corremos, apuramos los últimos minutos y al final tenemos que sprintar para llegar a casa antes que el patrón se percate de nuestra huida.


Queremos ser grandes, queremos ser fuertes y por un momento pretendemos no ser esos tres seres que el sábado anterior hubiéramos sido capaces de dibujar una linea recta con un compás. Nos buscamos, a una hora de casa no encontramos entre el caos de la ciudad recordando los últimos treinta días como si fueran el año que ya no tendremos juntos nunca más.




Nos miramos por el retrovisor, evitando las miradas que van al alma y dejamos el coche donde ya jamás se podrá parar, para poder caminar escaleras arriba, tirar el agua sin droga a una papelera y fundirnos en el que creo, fue el abrazo a tres más bonito que tendré en la vida ¡uau! como me gustaría guardar esa imagen en un papel impreso, cuanto disfrutaría abriendo esa lata con olor a hogar que solo vosotros sabéis transmitir, sería un honor tan grande volver a mezclarme con el aura de felicidad que desprendéis a mi corazón. Por momentos como este, valen la pena cosas tan grandes como entender que la felicidad no es un estado normal y dejarlo escapar cuando uno lo tiene no es de locos, es de inconscientes; porque los locos encuentran su delirio en el camino hacía volver a llegar a ser felices.

Por lo abrazos, los especiales. 
Por los abrazos, los que demuestran amor.
Por los abrazos, los que se dan con la mirada.
Por los abrazos, los que te estrujan el alma.
Feliz Agosto.
Besitos, M


martes, 18 de julio de 2017

El verano de las distancias


¿Y qué pasaría si siguieras siendo tú? Sólo tu quien sigue arañándome los recuerdos y mordiéndome el alma. Sigues siendo tu quien me hizo correr sobre la lluvia y me besaba contra la pared, al tiempo que pasaba por allí un te echo de menos, un deseo innato que olía bien ¡qué electricidad! Hay canciones que ya no puedo escuchar sin que me recuerden a ti.


Es llegar el verano y cada playa que visito me pregunta que hago aquí sin ti. Al volver, la ciudad de mi inverno me recuerda que quién debería arroparme en las frías noches eres tú y no ella. Ahora sé que suenan esos acordes del pasado que nos empujan hacia delante, al tiempo que yo me quedo viendo como la cama nos invita a viajar por el sendero de los placeres sinceros, en el camino en el que no hace falta fingir, sólo ser, estar y sentir.




Nos negamos a escuchar al viento, renegando de lo que puede que suceda una sola vez en la vida y los pedazos que cortamos con las manos ahora vuelven a reconstruirse de forma autónoma, mientras en el salón, desayunamos desnudos diciéndonos que un adiós solamente es parte de un hasta luego.




A los amantes de las historias de amor.
Besitos y feliz verano,
M'


domingo, 2 de julio de 2017

Doble S trouble: Summer Sales

En verano estoy siempre muy off en lo que se refiere a las tendencias. Lo único que me preocupa en verano el Haute Couture, en temática de moda. Por lo demás, el verano es época de despreocupación y por ello, la ropa que vistas no debe tener complicaciones, ha de ser cómoda y fácil, sin misterios. Algo que te permita llevar la ropa de baño debajo, funcional bajo el Sol y al anochecer, incluso algo que con descuidos de cerveza y aroma a mojito te indique que llevas el verano contigo.

¿Qué aconsejo para unos outfits que no se queden planos de colores y de impresión? Acesorios que si ser incómodos sean más llamativos y divertidos. Jugar con distintas gafas de sol, zapatos inusuales o sobreros un tanto locos; así como cintas decorativas o bañadores diferentes.







Volveré pronto con más accesorios ideales para este verano mientras, apunta: peto vaquero (por eso del denim) junto con bikini sencillo o bañador complejo y maxi vestidos. En el caso de lo hombres, náuticas o sandalias y ¡qué viva el pantalón corto! 
Besitos, M'

Here we are again, my dear place

Al mes de Julio le pido una fotografía cada día que convierta de mi tiempo, en un recuerdo armonioso que guardar bajo llave. Un café con leche cada mañana -le reclamo- mientras veo el día asomar por la ventana, con un plan bajo el brazo cada amanecer.





Sandía fresca y granizado congelado al volver de pasear camino al monto. Al Sol, le pido un bonito tostado con piedad por nombres y sin arrugas por apellido. Le pido que me regale moras, de esas que robo cada verano de las tierras del vecino, que me sonríe fervor. 

A la estrella que me da calor, que me ilustre con cielos de esos que sólo el verano te sabe dar, fundiendo el rosa pastel con el azulado más luminoso al son de los pájaros que marchan a sus nídos. Que me regale estrellas que iluminen como cien LEDs en lo alto del negro abismo, entregándome el escenario que más echo de menos en la ciudad.



Al vernano y a las vacaciones, le pido el lugar que me vio crecer, ¿y tú, qué le pides al verano?

A los que vuelven a casa en verano.
(Colour Me by Juke Ross)
Besitos, M'

martes, 13 de junio de 2017

Los fantasmas, esos viejos amigos


Me siento, cruzo pierna sobre pierna, hay oscuridad y calcetinas blancos, sólo calcetines blancos. Veo mis adentros y me hablan, estoy sola, rodeada de fantasmas que me atenazas mientras me digo que vuelvo a casa. Veo luz, pequeña, tenue, desordenada, tocándome las rodillas y el silencio se apodera de mis conductos sangíneos. Quiero decirle a las estrellas que me lleven a casa, ellas supiéron siempre a donde iban todos los caminos pero no aparecen, roban mis pensamiento en algún momento de la noche sin que me percate haciéndome sentir la heroína en Morfeo y la droga en los andares hacía la realidad.


Dime algo tenue, amable, tierno, algo que haga que camine hacia delante, llevate mi corazón, tengo la puerta abierta, entra, la llave no está puesta, se la quedó su dueño que hoy ya no está. Heroína, ven, recupera mi alma, hazme sentir el color de las sonrisas de nuevo. Dime algo bonito, algo que recurde,,,algunas cosas que permanenzan para siempre, que sean eternas.

Respiro hondo preguntándome porque lo he hecho de nuevo, porque he vuelto donde me conocen, quiero que me den el aliento de la vida directo en la boca, que revivan mis pulmones y los activen con la sustancia que nos hace reventar por dentro de placer; los necesito, quiero que vulevan y contárles lo que no soy capaz de contarte a ti, quiero encerrarme de nuevo y que me abraceís, ¿a caso quiero que ellos vuelvan a ser mis amigos? 

Vuelven y abrazo sus auras sabiendo que anota una derrota más en el marcador ¿habrá una última? Se instalan, dejan sus maletas en las habitaciones que he ido recomponiendo para ellos este pasado mes. Incluso les he dejado chocolates y tarjetas de bienvenida. No, no me siento mejor pero si me siento más segura. Cada vez que pierdo en valentía gano en seguridad, es eso de lo que va el mundo. Algunos días no tengo coraje para ser una valiente en la libertina inseguridad y las reglas del mundo oscuro que habita en mi no descansan, ninguno de nuestros monstruos tiene vacaciones porque eso es para los humanos, para los vencedores esta reservado un lugar en el que no estar en guardía no existe, por eso, la mayoría nos conformamos con lo que tenemos.

Bienvenidos, he construido una casa, esta vez con vistas al mar y os doy permiso para anunciar que es vuestra, espero que nos os sepa mal que lo anuncie antes que vosotros, pero el mundo me parece más sencillo ahora que volvéis estar aquí. El verano está llegando y quiero vuestra oscuridad, que me cubra de nuevo.

Besitos,

M'


domingo, 28 de mayo de 2017

El dedo anual de la mano izquierda

"Donde el frío no se atreve a entrar, dónde sueña con colarse entre nosotros pero siempre sin éxito. Dónde la noche es solo un paso más del día, una excusa para seguir amándonos con cariño, dónde el amanecer es un momento perfecto en la eternidad para darte pequeñas muestras de amor en la espalda y decirte buenos días mientras las luz ilumina ténuemente la cama y tu te remueves entre las sábanas" -

Toc-toc (llaman a la puerta).

Es el frío que no se atreve a entrar y helarnos el corazón. 

¿Qué pasa, no viene?

Dice que sueña con colarse entre nosotros pero nunca tiene éxito 

¿Qué pretende, quiere un lugar en nuestra cama llena de dudas?

Ronronea que la noche es fría, fría incluso para él y que cada día queda un día menos para que se marche; que el Sol le ha dicho que ya no hay excusas, que si él no puede acabar con vuestro amor, almenos quiere tener un pretexto para ver como os seguís amando con cariño. 

¿Porqué cree el Sol que el frío no puede destruirnos? no somos tan fuertes.

Porque vuestra pasión comienza donde aparece el amanecer, en un punto exacto de la eternidad que se filtra por la ventana para dejarnos ver a los mortales vuestros pequeños atisbos de amor que demuestran una profundidad vertiginosa

¿Entonces, porque quiere el Sol ver como pierde la partida y nosotros ganamos?

Ha decidido que prefiere deciros buenos días iluminando ténuemente la cama para que te remuevas bajo su calor y así sienta que, al menos, forma parte de lo que nunca pudo destruir. 


Besitos, M'