sábado, 16 de febrero de 2019

NYR (III) Haz una cosa, no diez

De mi larga lista, probablemente este será el punto que más me costará hacer. Acostumbro a deambular entre una tarea y otra, saltando de una cosa a otra todo el rato, suelo tener diez cosas empezadas que termino pero a menudo pienso que sería mucho más efectivo empezar y terminara algo de una y después seguir con la segunda tarea. 

Lo cierto es que, la impaciencia me puede, me pasa incluso cuando escribo un mail para dejarlo preparado para mandarlo en cuanto todo lo que está escrito en él esté listo, incluso en ese momento, me cuesta esperar a que todo esté listo para enviarlo porque siempre tengo la sensación que pasa demasiado tiempo entre que empiezo y termino algo, seguramente tiene mucho que ver con tener diez cosas empezadas en lugar de centrarme en una.


Soy dispersa, es así, pero me dispongo a luchar contra ello con ganas ahora que mi lista de cosas ha hacer al día es cada vez más larga. Me organizo el día la noche antes, justo cuando me meto en la cama cojo la agenda y hago una lista de cosas que no se me pueden pasar al día siguiente. A la mañana siguiente lo repaso y me pongo a ello, pero me cuesta priorizar que hacer primero y odio tener que hacer las cosas deprisa y corriendo, por lo que...he decidido hacer una lista de al menos cinco cosas imprescindibles que hacer y trazar una linea discontinua con cosas extras que estría muy bien llegar ha hacer ese día pero que tampoco será un drama no hacer. Esto último también se debe a que todo el mundo ha decidido regalarme agendas este año, agendas numeradas...así que en una los recados que necesito y en la otra el típico To Do List que ayer incluía cosas como: sacar la ropa de primavera, separar la ropa de invierno o comprar toallas blancas para limpiarme la cara por la mañana.

A veces, también utilizo algunas plantillas que tengo impresas o un week planner, aunque últimamente me he acostumbrado al Google Calendar porque estoy mucho tiempo fuera de casa y no quiero ir cargada todo el día con tres libretas distintas. Además, tengo un calendario mensual en la habitación donde hay una sola tarea principal al día que no puedo olvidar, la típica de tachar los días.

También tengo una pequeña lista en color azul donde apunto aquellas cosas que tendría que ir pensando en renovar como la maleta de mano o calcetines negros largos y una en amarillo con la lista de la compra que hago cada martes, tengo ya fijados los días de ir al gimnasio y el día de ir a nadar y otra lista con los libros de este año, que os contaré más adelante.

Legami Milano

Para cumplir este objetivo, creo que es clave saber organizarse bien y saber de qué forma priorizar mis tareas, además de tener en cuenta que hay proyectos, en especial los de la universidad, que no puedo hacer ni en un día, ni en tres y saber organizarme en ese sentido, es clave.


Feliz fin de semana, ¿dónde estáis hoy?
Besitos, M'


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Canva.com : super recomendable para hacer listas que queden bonitas, yo me reservo los sábados por la mañana para organizarme estas cosas durante una horita mientras me tomo el café, pero levantarse temprano tiene que entrar en tus planes. 

Hema: tienen una colección de diarios y planificadores brutales, no son caros y son muy prácticos: https://www.hemashop.com/gb/shop/stationery-school-supplies/diaries-planners

Legami Milano: adorable esta marca italiana tiene unos diseños super bonitos para calendarios. https://www.legami.com/en_en/agende-e-calendari/calendari/calendari-da-parete.html#more1 Tiene muchos de arte y para mi valen la pena ;)




martes, 12 de febrero de 2019

NYR (II) Comer verdura a diario


Verdure (1997) Sergio Ceccotti
En general comer verdura no me cuesta, en casa la verdura fue siempre el plato principal y iba acompañada de algo, algo de carne o algo de pescado. Aunque mi hábitos en alimentación han cambiado mucho desde que me fui de casa, ese sigue siendo mi principal objetivo, que la verdura sea el plato principal. Llevar una vida equilibrada en cuanto a lo que comemos puede parecer una sandez, es aburrido, nos da palo y hay mil cosas que no nos gustan por su sabor o por su aspecto, sobretodo esto último. 

Sinceramente, noto mucho cuando como mal, cuando voy a deshoras y como cualquier cosa o las comidas son precocinadas. Hoy, parece que comer sano es un privilegio, que comer comida en buen estado y de buena calidad es algo por lo que deberíamos suplicar y esta es mi gran queja sobre ello. Seguramente por venir de una casa en la que se compró muy poca verdura o fruta porque se cultivaba siempre en casa aprendí que la calidad de la fruta y la verdura es fundamental y en la ciudad me cuesta no solo dinero sino en muchas ocasiones es más una inversión de tiempo y de esfuerzo encontrar donde es mejor comprar. 
Para mi los mercados siguen siendo una buena opción pero si que es cierto que no todos tienen los precios más asequibles del mundo. Aquí ya trato de prorizar, sé que quizás el dinero que me gasto en comida me lo podría ahorrar, pero no quiero. No quiero escatimar en comida si es buena, si vale la pena, no quiero. Sin embargo, insisto en que la comida debería ser un bien común, no uno privado.

Al empezar el mes de Novimebre me di cuenta que mi horario de este año, el que hace que pase más de doce horas fuera de casa al día me complicaba mucho cocinar algo sano y rico pero que sobretodo tuviera verdura. Algunas cosas que decidí fue llevarme como snaks zanahorias y verdura disecada (aunque esto último no sea el ideal), también me he hecho batidos de pepino, espinacas y jengibre que me aguantan un par de días y me bebo por la mañana nada más levantarme.
El lunes por la noche me hice un fondo de cebolla dulce, varios tipos de championes y raviolis frescos rellenos de orégano, que me llevé tranquilamente en un tupper para comérmelo en mi lugar de trabajo, arroz frito con pimiento amarillo y curry suele ser de mis preferidos también. Me cuesta el tema de las ensaladas a base de la lechuga típica que compramos todos, así que opto por cenar rúcula con algunas escamas de queso parmesano, tomates que voy alternando entre cherries y tomate kumato o salmón con espárragos.


De momento el proyecto comer verdura a diario no va mal, pero reconozco que me cuesta ir al mercado y decantarme por verduras nuevas aunque me encante probar comidas distintas y novedosas. El brocoli o la coliflor siguen siendo mi talón de Aquiles pero como os digo, creo que muchas veces comemos más por los ojos o por la nariz que por la boca y de vez en cuando forzarnos a comer algo nuevo, debería ser bienvenido.

Besitos, M




//¿Buscas inspiración?






viernes, 8 de febrero de 2019

Cine y balance del primer mes


Blogger o más bien Google está haciendo cambios que no me permitieron colgar el último post que -ahora si- veis en el timeline sobre Sex and The City (http://memoriesareproteins.blogspot.com/2019/02/la-mesa-mas-sex-and-city.html). Pretendía ser un pequeño post de un día veinte de enero, una escritura automática de lo que vi y sentí en ese momento pero las cosas se han dado así y lo tuve que colgar el día 6 de Febrero, sorry for that. 

Ahora sí, vamos a lo que nos compete, como ya os expliqué en post anteriores (http://memoriesareproteins.blogspot.com/2019/01/new-years-resolutions-2019.html) sigo siendo de las que hace propósitos del año nuevo, me ayudan a estructurar el año y a cambiar cosas que no me han gustado del año anterior. Mi lista suele ser bastante larga, como ya os conté de veinte items que no pretenden ponerme contra las cuerdas pero recordarme donde quiero llegar. 

Tras este primer mes, tengo que decir que algunas cosa sí y otras nos. Los que seáis universitarios entenderéis esto mejor que nadie: enero y junio no son meses, son lo que pasa mientras intentamos sobrevivir a entregas y exámenes. En mi caso, leer artículos científicos es parte de mi día a día pero en estos dos meses la cantidad y el tiempo que tengo que dedicar a leerlos es muchísimo mayor que el resto de meses. Por lo que, si algo he aprendido este mes es que qué, enero no es el mejor mes para empezar NYR pero que vale la pena hacer el esfuerzo para empezar a adaptarnos.


En mi caso, lleva el día lo que comer más frutos rojos, comer verdura a diario e ir de forma más regular al gimnasio. No llevo el día lo de leer novelas aunque me encantaría que así fuera, ni ir mínimo una vez al mes al cine porque me encanta. El primero no tiene perdón más que la falta de tiempo, el segundo...la verdad es que empecé a mirar películas que me apetecieran la tercera semana de enero y aunque el fin de semana pasado estuve apunto de ir era más para cumplir el objetivo que por querer ir, cosa que tampoco me gusta.

Pero, el sábado pasado me tragué toda la Gala de los Goya (https://www.premiosgoya.com/) y tengo recomendaciones que pretendo ver este mes, así como alguna recomendación de cine que me apetece muchísimo compartir con vosotros.

Tiempo Después


Nominada a Mejor Película Europea

Ganadora mejor documental
(sobre las víctimas del franquismo)

7 Premios. Quien sino un español
para hablar de corrupción
Corto de animación sobre los sueños

Nominado a mejor documental y dirección novel.
Especialmente, para los fans de
 "El bueno, el feo y el malo"


3 Goyas
¡Qué vestuario, my God!

¡Disfrutemos todos del cine! En el cine o en formato tablet, como dijo el Presidente de la Academia, pero no dejemos de hacerlo, cuentan cosas maravillosas que valen la pena ser escuchadas. Os iré contando mis impresiones a medidas que las vaya viendo, pero de las candidatas a los Goyas, independientemente de si ganaron o no, son las que más me apetecen.

¡Feliz Febrero!
Besitos, M


miércoles, 6 de febrero de 2019

La mesa más Sex and the City

Me han ofrecido ir a Croacia esta Semana Santa, una semana. Todas comentan lo bonito que es, que vale la pena ir, unas porque lo han oído y otras porque estuvieron de vacaciones el verano pasado y yo, que también fui, no puedo evitar enfrascarme en su conversación que nada tiene que ver conmigo.

Ya os he oído hablar de geopolítica, de políticas energéticas, del negocio de los coches Tesla y del impuesto al Sol. El tema de Tinder también ha dado de sí y os veis con ganas escuchando la experiencia de una de vosotros, porque sabéis que por mucho que os apetezca, vosotras nunca lo haríais porque es una vulgaridad.

No hay palabras más altas que otras, solo risas cuando recuerdas que una de ellas fue tu profesora de Derecho Tributario que te suspendió y que ahora tu eres su jefa, ¡qué jodido es el karma! Adoro vuestra mesa, es la mesa más Sex and The City del lugar elegante al que me gusta ir. Sin quererlo, sin saberlo, vuestra mesa redonda destaca sobre las demás. Sois mujeres y sin conoceros me parecéis fascinantes.

Si Sexo en Nueva York tuvo algo que ver con las quedadas que hacéis una vez por semana, larga vida a Candance Bushnell, más larga vida a las conversaciones cultas.

Feliz café.
Besitos, M'

domingo, 13 de enero de 2019

NYR (I) Añadir frutos rojos a mi dieta

(i) frutos rojos

En casa los frutos rojos nunca fueron una opción por una cuestión de sostenibilidad ambiental que ahora hace tiempo que hemos olvidado. Recuerdo comprar muy pocas veces fruta y si lo hacíamos era en el mercado porque mi abuelo y mi padre cultivaban frutas en el campo, así que la fruta de temporada era la única fruta que se comía. En el Mediterráneo eso no incluye frutos como las frambuesas o los arándanos, aunque si que incluya la granada y las fresas.


Durante años el único árbol que tuvimos en casa que nos ofrecía granadas cada principios de Septiembre fue mi favorito. Me parecía majestuoso, con un verde tan adorable, tan tierno pero al mismo tiempo con una espinas impresionantes, una de esas bellezas que son de mirar y no tocar. Además, la granada se ponía tan bonita al cogerla, nunca olvido ese color tan rosado enmarcado en el amarillento color que seguía quedando en la cima, donde estaba la corona.

Hay muesli con chocolate
en Casa Amatller ;)

¿Hay una fruta más perfecta que la que lleva una corona en ella? Por no hablar de las fresas de mi abuela, jamás he probado y dudo mucho que vuelva a suceder una fresas con un sabor tan fascinante como ese, era muy complicado no comerse incluso las verdes. Había una batalla abierta entre los pájaros y yo para ver quien se las comía primero, ojalá pudiera daros una a cada uno de vosotros.


Ahora, busco no solo añadir frambuesas y arándanos -que son más típicos en mi dieta- sino también volver a lo de siempre, a una granada fresca o a fresas un domingo por la tarde mientras estudio. 

A las seis y media de la mañana suena mi despertador, por lo que comer algo antes de las nueve, al menos a mi se me hace especialmente complejo. A esa hora exprimo dos naranjas y bebo café con leche. Pero a eso de las ocho si que mi estómago ha despertado y tomarme leche de almendras sin azúcar con muesli, de vez en cuando, si que es una opción. Para esos días, he decidido incluir frambuesas con eso y chocolate de no menos del 90 por ciento de cacao y sin azúcar también, con los cereales cubro el azúcar.

No soy de comer cada mañana lo mismo, así que alguna mañana o alguna tarde para merendar me tomo un iogurt natural con nueces y miel (ahora que las temperaturas rozan los cero grados), al que añadiré arándanos. En la tienda del barrio, las bandejas de arándanos son súper baratas porque están un poco pasadas. Por ello, añadirlas al iogurt es perfecto, son como una especie de compota a la que añado chia, también. Además, si sois propensos a las infecciones de orina, son súper recomendables para prevenir, así que nunca está demás añadir arándano incluso en ensaladas.


Hojas de otoño con frutos rojos.
By Vogue.es




Los frutos rojos, son en general, antioxidantes. La frambuesa es la que contiene mayores cantidades de proteínas y menores calorías. Pero la granada o las grosellas son también aliados perfectos para la oxigenación de nuestras células. Algo que, para mí, ha sido el hilo conductor de mi vida desde los 16 años, cuidarme la piel.

Si todos estos motivos fueran poco, como ya habéis visto, estás frutas tienen también un componente emocional, en mí. Me fascina su sabor y encima me recuerda a momentos maravillosos que pasé durante la infancia. Cada una de estas frutas, tanto las fresas, como la granada o las moras simbolizan mi infancia en el campo. Pero estas últimas, las moras, las reservo para el verano. En la ciudad me parecen exageradamente caras y no son demasiado buenas, vale la pena esperar y poder cogerlas silvestres. En casa las congelábamos y en verano las tomaba con leche condensada (solo algunas veces), es una guarrada pero está delicioso.



Feliz domingo
Besitos, M'



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https://www.vogue.es/living/galerias/recetas-chok/11463/image/922503


jueves, 10 de enero de 2019

La racionalidad de una rata de campo

[dǔbroːʋniːk] 2018
Preparo mi shopper bag que llevo siempre conmigo desde hace ya cinco años, ¿Cuántos habré tenido? No más de diez. Los exploto hasta el máximo, el último aún esta en casa esperando que le arregle las asas y vuelve a llevarlo por las calles de la ciudad que hoy ya me atrapa, porque el deseo de volar también puede hacer eso, cegarte.

Quedo con vosotras, con Miranda, Samantha, Charlotte y Carrie, que aunque ninguna de nosotras peguemos con esos personajes, nuestras quedadas me recuerdan a ellas en cada capítulo de la serie. Soy felicidad cuando estoy con vosotras sin saber quien soy, pero esta bien. Son momentos en los que no saber quien eres no importa, porque la imaginación vuela y la creatividad se premia con risas que resuenan en cualquier cafetería a la que vamos, aunque siempre sea la misma desde hace ya un lustro.

Me quedo y paso del tiempo. Siempre me quedo más de lo que debería. Pero nunca lo que me gustaría, estaría toda la vida con vosotras y muchas veces siento tener que irme, siento dejaros atrás por engorrosas entregas o por escuchar a otra gente hablar de sus vidas a través de mis auriculares desechos, porque las vidas que me interesan, son las vuestras.

Nadie aguanta mis historias de pacotilla como lo hacéis vosotras y me gusta escuchar como habláis de vuestro trabajo, vuestros estudios o vuestros padres. Me habéis hecho parte de vuestras familias y nunca podré estar suficientemente agradecida por ello. Yo, alguien en medio de la superficie terrestre, una más que con vosotras ya no le importa si no tendría nombre en Sexo en NY, porque tengo mi propio Nueva York cuando quedo con vosotras, incluso tengo París en San Valentín y Londres en fin de año.

Homesick sería muy parecido a la sensación de no veros durante mucho tiempo y de alguna forma, la vida me empuja a irme siempre que quedamos antes de lo previsto porque el "To Do List" llama a la puerta de mi cerebro, mi conciencia se remueve y me sudan las manos cuando presiento la batalla interior que crece en mi, la racionalidad y el amor luchan el uno contra el otro y siento la impotencia de tener que guardar el amor en un cajoncito constreñido. Os beso, os abrazo y estoy saliendo de la cafetería mientras abro el calendario y la lista mental de cosas que hacer se me amontona.

Me voy, lo sé. Lo que siento es real y deseo que algún día...no sé, ¿poder hacerlo todo? Me dais razones para quedarme sin palabras y aún así ya estoy en el autobús con el portátil encendido tecleando en la base de datos...





Besitos, M'




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(🎶):   Dua Lipa x Spotify
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viernes, 4 de enero de 2019

Mono uso

En la carpeta de borradores, en mi correo, hay un montón de mails que nunca llegué a enviar. Datan de entre el 16 y el veinte de Agosto y ninguno es para España, todos se quedaron a las puertas de la frontera.


Los leo y recuerdo haber llorado escribiéndolos. Me aprisiona la soledad que sentí mientras enviaba papers que había hecho durante la carrera para salvar un año que se rompía en pedazos ante mí, la impotencia: amarga crueldad.







Tres días, con tres noches en tres casas distintas, nunca bajo el mismo techo, nunca en casa, no hay hogar, falta amor y escucharse, sobran ganas de llegar a lo más alto. Sólo lo efímero es gustoso, el camino parece un mero trámite que recorrer.

Por primera vez mi hobbie preferido se convierte en algo que me permite pensar, ya no es poner la mente en blanco y dejarse llevar disfrutando del camino. Se ha marchado la paciencia de encontrar el camino que marcan tus lunares y en mis caderas ya no ves un paseo para la contemplación, sino un sendero por el que atajar.

La gente no cambia, al menos no en lo importante.
Besitos, M'

miércoles, 2 de enero de 2019

New Year's Resolutions 2019

Empiezo el primer post del año con un feliz año nuevos para los lectores que me habéis seguido fielmente desde hace diez años y deseo a los que os unisteis más tarde o incluso hoy una calurosa bienvenida al nuevo año, con ilusión y siempre con algo de fantasía.


No puedo creer que haga ya diez años que empecé con este blog, comenzó con un proyecto para mi clase de informática en el instituto, ¿sabéis? Seguramente el proyecto que ha contribuido a mantener mi salud mental sin saberlo. Antes tenía diarios en papel en los que escribía, ahora tengo el blog. Una plataforma que a mi me sirve para expresar libremente pero que en el último año también ha sido mi herramienta para compartir con vosotros nuevas experiencias y consejos, incluso para abrir nuevos espacios en los que escribir sobre mi otra gran pasión a parte de mi profesión, la moda.







Pretendo prolongar este post con otros que vendrán más tarde porque creo que el principal problema de hacer propósitos de año nuevo es que solo son frases en una lista como esta, pero no son cosas meditadas, pensadas. La mayoría de las cosas que llevamos a cabo en la vida de principio a fin las vamos meditando por el camino, visualizamos el final aunque tengamos momentos de bajón, pero cuando no hay expectativas, ¿qué sentido tiene hacerlas? Por ello, aquí dejo mis veinte puntos del año que pretendo desarrollar en futuros mini posts.

Adelanto que me han salido algo así como cuatro categorías, una que tiene que ver con comida o hábitos alimenticios, una segunda relacionada con bienestar emocional, la tercera con capital social y una última que engloba tres cosas que me cuesta hacer.

P.D.: hay 19 imágenes, 19 new resolutions. Me reservo en número veinte para decidirlo durante el año, quiero darme esa licencia 



Primera recomendación musical del año, la acabo de descubrir, pero es de finales de noviembre 2018.






Nos vemos muy pronto.
Besitos y feliz año,
M'

miércoles, 26 de diciembre de 2018

My 2018, memories

¡Feliz Navidad a todos! ¿Cuántos besos disteis ayer? ¿Cuántos fueron en la boca y cuántos fueron en las mejillas? Empezamos la cuenta atrás hasta el champán, las uvas y los fuegos artificiales que nos abrirán las ganas al nuevo año a golpe de "Bill Murray" de Izal.


Repetimos abrazos, sonrisas y movimientos en la noche más enterna del año, la última y la primera, donde todo empieza rozando el final. Pensar en el fin de año es también acordarte de lo que has hecho este ¿Cómo ha sido el tuyo? El mío ha sido intenso, duro, un terminar por todo lo alto para empezar de nuevo pero ahora tropezando. Algunos días quiero accelerar el tiepo para terminar ya y otras quiero quedarme pensando en qué quiero que cambie y qué quiero hacer este 2019. 

Quédate, te lo cuento.



Feliz fin de año.
Besitos, M'

lunes, 10 de diciembre de 2018

El último trago antes de empezar



Podría haberme quedado en casa y no hubiera notado la diferencia. A veces nos cuesta entender que la distancia no tiene tanto que ver con los kilómetros de tierra o mar que hay de por medio sino con la intención que le ponemos por estar cerca de las personas con las que nos gustaría estar. En casa, por ejemplo, los fines de semana siempre fueron tiempo de família, tiempo de ser comunidad, de solidificar ligámenes que durante la semana no tienen tiempo de fructificar.


Los fines de semana son nuestra primavera y neustro inverino, todo a la vez. Los dos días y medio que nos da tiempo a contemplar lo que somos y a trabajar en lo que nos gustaría llegar a ser, son dos días y media a la semana que marca, que te construyen aunque me consta que no es así en todos los países.

¿Cómo serán mis fines de semana cuando la família en la que me crié ya no esté? Sí, se me abren posibles mundos cuando recurrentemente me planteo esta cuestión. Pero de algún modo, quiero que se asemejen a una primavera nevada, a un tiempo de reflexión y de disfrute, efímero pero que vale la pena tener.

¿Cómo debes imaginarte tu tus fines de semana? ¿Te gustaría que fueron tan monótonos cómo parecen?

Son tiempos convulso, lo noto siempre que termia el año, dudo, me hago más preguntas de la habitual, como estirando algo que sabes que va a terminado por romperse pero que no sabes si lo hará del tirón o desgarándose.

Amargo último final.
Besitos, M

domingo, 23 de septiembre de 2018

Hacerse mayor a otro ritmo

Una casa, un perro, un trabajo importante, unos estudios de orgullo, dinero para ir en taxi o en transporte público, flores y un jardín, una cocina en la que todo este ordenado, sartenes que no se peguen, cubiertos que no se pierdan, un baño con un espejo limpio, sin marcas de maquillaje y con la tapa del WC bajada, un suelo sin polvo en el que poder andar con calcetinos blancos sin que se vuelvan negros, un sofá que no esté lleno de migas y una mesa que siva para comer en família y no para estudiar.

Un proyecto de vida juntos, una unidad en vez de dos mitades que van a la suya, salir a comer o a cenar, un picnic en Monjuic y una noche de cine en Diagonal, desayunar en el Flako o ir a ver las estrellas al observatorio Fabra. Estudiar en la biblioteca central de la universidad y pasear de la mano Portal de l'Angel abajo hasta llegar a la catedral, callejear hasta la Generalitat y dibujar un largo recorrido hasta el Born no sin antes haber pedido un helado en la plaza San Felip Neri para llegar a la Barceloneta, cojer el paseo que da al Maremagnum y ver a Colon, subir por las ramblas o llegar a las afueras de la ciudad. 

Me hago mayor a otro ritmo. Eso implica que siento que
no tengo tanto tiempo como para ir dejándolo en uniones que no me den una seguridad a largo plazo. Sé que es cuestión de gustos, de preferencias, mas no pido a alguien con las cosas extremadamente claras, más bien a alguien que de momento, tenga claro lo que no quiere.

Besitos, M' 

martes, 18 de septiembre de 2018

Huellas en el cielo del Norte

Es la forma de mirarme cuando una broma se ha filtrado entre los dos y yo te miro diciéndote que eres irritante y pretencioso, esa sonrisa que acompaña tu cara de caballero de la Reina que ni le va ni le viene que no este, pero que no se imagina el país sin ella.

Te tengo al lado y te tumbas en la cama mirando a la nada, contemplando el estudcado que se cierne sobre nuestras camas separadas por moqueta mohosa, parecemos dos ancianos que tras media vida de matrimonio deciden que el calor ya no se funde entre sus sábanas para buscar al otro y separan su zona de paz. Quizás será que nuestra vida no es mucho más larga que la de una mariposa qué, después de haber sido un capullo de seda tres cuartos de su existencia, se transforma en una especia colorida cuyo único fin es contentar a los humanos con su vivaz aleteo.

Sigues pensando y también a ti las dudas te aturden, más hace tiempo que no lees ni una línea de las que escribo entre los recovecos infinitos de la red porque sino, en este punto del tiempo ya sabrías que no estamos tan lejos el uno del otro, ¿crees que volveremos a encontrarnos en un sueño de los que compartímos?

En ese momento no lo sabíamos, pero esa noche fue la última noche que vivimos bajo el cielo del Norte.

Besitos, M'

lunes, 10 de septiembre de 2018

Frágil incertidumbre

Pasas y te instalas, nadie te invita, pero todos te esperan, lo cubres todo de espasmos eléctricos que provocan en ti las reacciones desprovistas de racionalidad que vemos en tu ser. Me invades y colateralmente te filtras por las rendijas de quien tengo alrededor esparciendo la intranquilidad por donde sea que vayas, el misterio y la inquietud se colocan entre nosotros sin dejarnos ver con claridad el futuro lleno de puertas abiertas que llama al mejor postor, al ser más receptivo para abrirle un mundo nuevo que nosotros ni podemos vislumbrar.

Cómo la niebla espesa la duda irrumpe en nuestro mar en calma y nunca ha sido fácil navegar en un velero rompiente a contracorriente. Más cuando el desasosiego parece terriblemente sofocante sacas la cabeza del agua, respiras y me invitas ha hacerlo contigo. Primero cómo reteniendo en ti todo el oxígeno posible y después moviendo con placidez los brazos que acarician el agua para que venga contigo y nademos juntos junto al bote salvavidas que ahora tenemos la opción de coger. Con indolencia nos estiramos en el agua salada y nos saboreamos con pasión al tiempo que contemplamos el flotador esperando paciente por nuestra decisión. 

De repente, entiendo que después de la tormenta llegue la calma.

Por los portadores de salvavidas.
Besitos, M'