sábado, 5 de julio de 2014

NUESTRO REINADO SIN REY

I allà arriben, 
creixen i et deixen
i et tiren,
ja no vesteixen 
"lo" que diven

I un carrer més avall
trobes aquella llar
on no "emporta" anar a cavall
per s'alegría amidar

I ets un convidat
tractat d'amfitrió;
un paper indeterminat
que et fa sentir campió
(...)

M.C.Perona (2011)



Quiero ir, insisto y me llevan junto a él, al único sitio donde debo ir en este instante; no sin antes besar a mi progenitor fuerte, muchas veces, como diciendo que estoy allí, y me sonríe, más eso me es asaz por ahora. Y me imagino que eso es lo que toca ahora, que tiene que doler para que sea de verdad y me aventuro a pensar que las lágrimas que ya recorren mi rostro tienen razón de ser en este soplo del tiempo.














En medio de todo ello, cerca de donde todo ocurre, en un rincón pero en el centro, se encuentra la Reina, por quien yo llevo nombre y apellidos, ella, la que nos ha cuidado a todos, y quien lo va ha seguir haciendo incluso cuando ya no esté. Mi estrella dorada, se derrumba unos micro segundos, casi imperceptibles para los que no son parte del castillo, pero tan sentidos para los que estamos dentro. Un ligero lloro que nos estremece el corazón a todos, un lamento a su ser más querido, a aquel con el que inició el árbol que ahora es el reinado.

Una más, otra rama de las gruesas que pierde el árbol, mi árbol, ese ser que me sujeta a la vida, que me empuja a continuar con lo que ellos dejaron. Ya hace tiempo que dejo de ser tan fuerte, tan gruesa, pero sigue siendo mi hermoso rey; esa pequeña fierecilla fría pero con un corazón muy caliente.

Ese hombre al que esta mañana me he acercada, he contemplado desde el respeto y he besado en la mejilla. Ese, mi rey, al que he dicho "te quiero" al oído en señal de amor, con sabor a triste despedida, aquel que ha puesto una frágil sonrisa en su rostro, que a mí me ha parecido el "yo también" más apuesto y resplandeciente de la galaxia.



Por y para siempre, GCB