viernes, 24 de noviembre de 2017

Meet corners in Autumn. Story:

Camino de vuelta a casa cuando ya ha oscurecido, giro a la derecho calle abajo para pasar entre el campo de fútbol y el jardín de la vida. ¿Sabes? No he dejado de pensar en ti, pienso en ti mientras veo de reojo un grupo de chicos jugando a balón mano y te imagino siendo uno de ellos. 

De repente mi mente vuela...

Estoy en esa presentación tan importante para ti, no cuadro en este ambiente pero de alguna forma el lujo me seduce y ver como ha sido todo estratégicamente dispuesto para la fantasía me atrae hacía él.
>>Te veo allí, al fondo, con esa chica tan delicada, tan fina...¡te pega tanto! Lleva el pelo recogido, perfectamente ondeado, color castaño miel -como siempre he querido tenerlo- tiene una cara tan pequeñita, tan exquisita, que po
r un momento parecería que me atrae más ella que tú. Con un vestido tan ceñido, tan negro y tan brillante, con la espalda descubierta y ahí está...

veo tus dedos en su espalda y el mundo de desintegra, mas tengo que tragar para bloquear los recuerdos que me llevan a pensar en tus dedos y mi piel.
>>Te saludo con sincera alegría y me presentas encantado a tu prometida que se le abren los ojos más de lo normal; creo que se acaba de enterar, ella también, de que es tu prometida. Yo sonrío divertida viendo como miras mi anillo de compromiso, has creído que estaba casada.

Hey honey! We should go! They are waiting for us, they want me to talk to the press for 20'. I am fucking nervous.
>>Me río divertida mientras Rick me espeta su nerviosismo. Luego para, aparta su barbilla de mi hombro y te mira a ti, ni se fija en ella. Te sigue mirando y sé que incluso sí solo te ha visto en fotos de hace años sabe quien eres. Pero finge,  finge y me pide gentilmente que haga las presentaciones. Las hago de la forma más sincera que se me ocurre y él no pierde más tiempo antes de insistirme de nuevo para marcharnos.

Te miro a ti, me quedo pensando en qué fue lo que me enganchó tanto a tu ser, mientras le digo a Rick que vaya pasando, que ya iré. Ni siquiera lo miro cuando se despide con un beso en el cuello, sólo me estremezco.

Veo las cenizas de tus ojos revivir y al principio no comprendo su procedencia, pero me golpean en la memoria tus besos cremosos en mi cuello y la noche se ilumina en mis ojos, se qué tú también me echas de menos;

...sé que le has dicho a ella que se recoja el cabello para poder verle el cuello que te transporta a lo que fuimos pero, ¿sabrá ella que no te gustan las coletas? ¿qué sólo te gusta la idea de su cuello expuesto por que te recuerda al mío?

Sé que te has dejado el pelo largo en mi ausencia porque te gusta pensar que un día volveré a meter mis dedos entre tus hebras cuando beses mi sexto sentido. Se nota que has vuelto a correr, tus cuádriceps siguen duros como la piedra y sí, mi trasero y mis muslos siguen recordando su fuerza de cuando me tenías sentada sobre tu punto de gravedad.

Me despido de vosotros alegando que me esperan y sólo ella dice adiós: tu nunca estuviste preparado para despedirte, sólo me dejaste ir porque no encontraste argumentos ni para salir a buscarme, ni para convencerme de qué me quedara.

Sé que te siguen poniendo mis caderas.
Besitos, 
M'