miércoles, 25 de junio de 2014

ESTAMPADO NAVIDEÑO






Amsterdam, 1932

Hace ya algunos meses, mi compañera de piso me habló de un fenómeno que por lo que veo es muy común entre la población más joven, no sé si debe pasar a los demás sectores, pero el hecho es que incluso hay libros que hablan sobre ello, los enamoramientos en los servicios públicos.

Entendiendo como servicios públicos, metro, tren, autobús, bibliotecas, cualquier servicio público en el que sea frecuente encontrar gente. Bien, pues el hecho es que, por lo que se ve, la forma más rápida de enamorarse de alguien es entrando en un metro, sentarte y mirar a tu alrededor. 

El innocuo gesto de mirar a alguien de reojo, como curioseando, y que la otra persona te pille mirando también del mismo modo, hace que caigamos en una especie de duelo de miradas que nada tiene que ver con sentir amor por una persona sino que creo, que es más bien una forma de sentir que alguien pone interés en ti y que este, le es correspondido, ¿saben lo qué digo? Supongo que es parejo a levantar algo a alguien que se le ha caído al suelo con la inocente intención de ayudar, al final se ve que terminas acordándote de esa persona como alguien que has idealizado por el simple hecho de que haya sido amable.

Los pequeños enamoramientos en el metro pueden venir de miles de cosas bajo mi punto de vista, desde una persona con un pelo extraño a quien no puedes dejar de mirar, alguien con un libro que te gusta o que te ha llamado la atención, una persona trajeada, otra mal vestido, una que lleva los cascos para escuchar música del mismo color del bolso, un chico que te sonría; ¡qué más da! si al final del día lo único que han conseguido es hacer feliz durante el trayecto hacia la universidad, al trabajo o hacía casa, bienvenidos sean. Feliz día a todo el mundo, menos a los que ya han terminado los exámenes y están de cháchara; a ustedes...CABRONES!


<<Por cierto, puede alguien decirle al chico de delante que se quite la camiseta ya! ¡Qué estamos en Junio! Ni es trendy, ni mucho menos hippster, los estampados navideños...pues eso, para navidad>>

martes, 24 de junio de 2014

POR OTRA NOCHE DE SAN JUAN









(...) y mientras terminaba la última canción de ese espantoso grupo de buena música inglesa mal tocada, volví mi cabeza hacia el mar y contemplé como cientos de personas se aglomeraban hacía ella deseosas de probar el agua salada la noche más corta del año, la noche en que pedir sueños está a la orden del día.



Vestida de amarillo y blanco dirigí mis pasos, a las doce de la noche, hacía la espuma burbujeante que me invitaba a salpicarme los pies en ella y, mientras un grupo de chicos se lanzaban al agua como si no hubiera un mañana, toqué el agua del mar por primera vez desde hacía mucho tiempo. Allí,  en mitad de un montón de organismos que no había visto en mi vida, contemplé la noche abrazarme, las parejas besándose bajo la luz de la luna pidiendo un deseo, el deseo de que ese beso no terminara jamás.

Entonces, sin derecho alguno, invitado sin haber recibido invitación te colaste en mi mente como si tuvieras la mala costumbre de hacer lo que te da la gana y desee que esas dos personas que deseaban que todo siguiese igual a la mañana siguiente, fuéramos nosotros.
Cuando me he levantado esta mañana, he entendido que si no pedí un deseo- cuando había gente tirando las cosas malas que les habían pasado durante el año al mar para que se las tragara- será que tan mal no debo estar, ¿no? también puede ser que sea estúpida y se me olvidara. En todo caso, feliz San Juan a todos!


Sirena de SanJ
Deberían probar esto *______*

viernes, 20 de junio de 2014

Crem de lá crem

La habitación de Fermín

'I'm In Repair'

Hace escasas horas que he vuelto al mundo, tras un día con solo dos horas de sueño encima; ayer, después de un examen que lejos de durar un hora como yo pensaba (menuda ilusa), duró tres, me dejé caer sobre un colchón en el que uno de sus mulles sale a saludarme cada noche y, como quien no quiere la cosa (yo sí quería), me quedé dormida con: La ropa y los zapatos del día pasado, una conversación de whatsapp de esas que jamás terminan porque no quieres que lo hagan con personas a las que hace, mucho, mucho tiempo que no abrazas, una conversación con mi progenitora que, preocupada estuvo apunto de llamar a la policía por si las moscas (al final, se conformó con mi compañera de piso...¡amor de madre!) y, una promesa que me hicieron de llamar y que no pudieron cumplir por...sí, por mi culpa (I'm sorry, floreta)

A les seis de la mañana, me despierto desorientada, pensando que mi siesta de la noche, ha llegado a su fin porque, raramente, mi compañera ya esta levantada; rascándome aún las ventanas que dan al mundo pregunto que hora es y, al saberlo, doy media vuelta y el país de los sueños ya ha seguido rodando como si no hubiera abierto los ojos jamás, porque en realidad, hubiera sido lo mismo,¡feliz día a todos!



Queda aún una semana igual que la anterior, una semana de hacer contrabando con cafeína para que corra por mis venas, y luego...por una vez no quiero pensar en lo que pase más tarde voy ha dejar al cerebro, voy a decirle que haga las maletas y huya ahora que puede, voy a decirle que si vuelve, que se deje los engranajes en la puerta antes de entrar, que yo ya estoy cansada de pensar.








Larga vida a S.M. El Rei Felipe VI y
a su Reina Leticia





miércoles, 11 de junio de 2014

Cafeína intravenosa (280 mg)


Ojos cansados, apunto de adormitarse por su propia cuenta, silenciosos, casi sin vida y eso que aún no ha empezado lo bueno. Substancia natural aunque nociva recorriendo mi cuerpo a través de las venas, que prueba de despertarme, que hace que mis ojos se mantengan abiertos aunque por dentro este viviendo mientras duermo. Ojalá pudiéramos estar dormidos mientras las funciones básicas de nuestro cuerpo siguen funcionando, de forma que me llevasen hasta la biblioteca sin darme cuenta.



Estar allí, delante de esa carpeta que llevo año y medio paseando para arriba y para abajo, carpeta que ya ha conocido tres centros diferentes y por lo tanto tres lugares distinto; encontrar mi ser ante apuntes eternos, viendo como miles de palabras, en ocasiones inconexas, pasan por delante de mis ojos intentando ver algo, mientras él, mi único control, el único poder, mira de retener algo en el centro de nuestra forma de ver la vida, el hipocampo.


La universidad decían, será como American Pie decían...JÁ!! Se han reído en nuestra cara :'D