El dinero del s.XXI

¿Habéis visto Blade Runner? El sábado me senté junto con la dormilona de la casa y Anny a entrar en calor y ver como una película cuanto menos siniestra pasaba ante mis ojos. Le falta luz, no sé si alguien lo ha dicho ya, pero le falta luz eléctrica y un clima menos lluvioso, menos Londres. Por lo demás, merece la pena verla, habla del dinero del siglo XXI (entre otros), a lo que a nosotros nos gusta llamar tiempo.


Hoy, quien dispone de dinero puede que disponga también de tiempo. Pero no siempre es así, la híper-modernidad nos ha conducido a tener tan poco tiempo que ese parámetro empieza a ser valioso para nosotros y por ello, empieza a valer dinero. Pensemos en los ejemplos más cotidianos:

En los setentas, los electrodomésticos parecían haber solucionado el problema del tiempo. Conseguimos robarle minutos al creador de sgundos y vivimos tan felices algunos años ¿Se han visto ahora? La mayoria nos cuesta encontrar un momento para sacar las cosas del lavavajillas o poner la lavadora. Lo que antes era robarle minutos al tiempo, ahora se ha convertido en una tarea más que nos acorta el día. 


Parece que nos pasemos el día robando tiempo al tiempo, mientras el tiempo nos roba tiempo a nosotros. Escribir cartas era lento y tedioso, mas enviarlas era solo un paso más. Ahora, enviar un correo electrónico que es instantáneo se nos hace pesado; sino, pensad cuantos mails habéis eliminado sin leer siquiera qué ponia en ellos.

Necesitaríamos una vida extra, paralela a la que llevamos, si quisiéramos respnder con la amabilidad que todo el mundo cree merecer los WhatsApps de un grupo ¿Cuantos grupos tenéis? Cada vez más, seguro. Ahora tenemos grupos en Snapchat, en Instagram y en Facebook y al final del día, nos falta tiempo para revisarlos todos.


¿Es tiempo lo que nos falta o es que hacemos un mal uso del tiempo qué tenemos? No sé, pero yo me levanto cada día una hora antes de lo que debería para poder llegar a mi destino media hora antes de la hora que me toca y así poder leer veinte minutos cada mañana mientras me tomo el café. No sé si estaremos usando mal el tiempo, pero tengo que buscar excusas que antes encontraba por todas partes para leer; entre ellas, ir a la piscina en bus. Sí, tardo casi veinte minutos más, pero tengo veinte minutos para leer. 

No sé, pero al final creo que le seguimos intentando robar tiempo al tiempo mientras pretendemos tener una migajas más del tiempo que nunca tuvimos.

A los que estiran el tiempo.
Maravillosa semana.
Besitos, M'


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