miércoles, 25 de enero de 2017

Los pensamientos por la noche cogen fuerza

La noche se hará larga porque estiraremos hasta el último de sus minutos para seguir estudiando para el examen final del viernes. Pero antes, me tomo unos minutos para escribir lo que pasa cuando una canción te proyecta la imagen de un recuerdo en tu cabeza y de repente se para todo y escribo sin sentido, quizás sin descanso lo que siento en ese momento ¿Es lícito todo esto?


¿Es lícito enviarle las cartas que he ido escribiendo con lo que no me atreví a decir en su momento -pero que ha hecho mella en mí- a alguien qué sigue siendo especial? ¿es justo recordar a alguien que hay cosas que duelen por más que pase el tiempo? ¿es igual de i/lícito mandarle a alguien los recuerdos más bellos que he creado con esa persona, las sonrisas que más he guardado en mi mente o las caricias que he reproducido con mayor frecuencia en la sala de cines de mi corazón?

Hoy, escribiendo algo que me ha venido a la memoria al sonar una canción concreta de fondo, me he dado cuenta que he escrito algunas cosas que me han dejado de pertenecer. He redactado mis sentimientos tal cual pasaban, tal cual me sacudían por dentro. No sé si seré solo yo, pero resulta que escribo más y mejor cuando me embargan los sentimientos negativos...será que no me manejo bien entre las calles de la felicidad.

Al encontrarme alguno de estos escritos, me pregunto: ¿hace cuánto qué han dejado de pertenecerme? Soy de las que piensa que cuando dibujas o escribes algo para alguien deja de pertenecerte para siempre; dicen que la información se vuelve grande cuando la compartes, se enriquece y a mí me parece que las cartas, los sentimientos, los trazos y las pinceladas de momentos que ha tejido tu corazón son también eso: pedazos de información que si los compartes pueden fortalecer el vínculo que se crea entre dos personas. 

De alguna forma, pero, esta vez creo que es una putada remover recuerdos que intentamos no despertar con pensamientos que se me ocurren de un momento a otro mientras estudio para los finales ¡Putos finales! Dan demasiado de sí. 





¿Es lícito dar a alguien lo que le corresponde aún a riesgo de joderle el día con verdades qué un día te dolieron a ti y ahora pueden dolerle a él?

Se está haciendo tarde.
Besitos, M'