domingo, 22 de enero de 2017

Estado del trabajo: cualificado


El título, es lo que pone en la plataforma a través de la cual los estudiantes en la universidad a la que voy miramos las notas. Una vez la nota que merecemos (de acuerdo con quien nos corrige y siguiendo unos criterios en ocasiones mencinoados y en otros no) ha sido introducida en la base no hay marcha atrás.



 A ti, pequeño estudiante en un mundo de peces muy gordos te llega un correo en el móvil (si tienes vinculado el correo de la universidad con el personal) que te anuncia que lo que sea que hayas entregado, sea una obra maestra o una birria, ha sido cualificada...démosle gracias.


Las notas son eso, notas. Pero de alguna manera consiguen cambiarte el estado de ánimo de un segundo a otro, desde el segundo que recibes el correo, los nervios te recorren la piel, piensa: como hiciste el trabajo (paso a paso), el tiempo que le dedicaste, el esfuerzo que pusiste y qué podrías haber hecho para que estuviera mejor. Siempre es ese camino mental, hasta que se carga la página y ves: cuál es el resultado, cuáles son los comentarios y finalmente cuál es la nota que el profesor cree que merece tu trabajo.

Es como...la nota...es el sueldo de un estudiante. Es lo que determina cuan bien has hecho tu trabajo; con una pequeña diferencia. nuestro sueldo nunca es el mismo, siempre tiene una alegría o una pérdida añadida siempre tiene unos efectos psicológicos en nosotros, efectos que remueven tus emociones y crean nuevas proteínas. Siempre tiene...siempre tiene un momento de reflexión, un momento de pensar ¿qué le habrá rechinado a esa persona para que el trabajo haya sido calificado realmente con tan baja nota? o... ¿qué será lo que ha hecho que tenga tan buena nota?


Las notas, el que alguien te califique, tu trabajo, el trabajo al que le has dedicado cariño y empeño, hace que jamás sea suficiente porque es tu creación...es tuyo. Aunque te hayas apoyado de teorías de otros autores, aunque hayas consultado a millones de personas y pedido permiso para continuar con tu idea mil veces a tu superior...

La cuestión es que...los trabajos, tus creaciones, hacen de eso algo similar a lo que deben sentir unos padres sobre sus hijos, algo que aprecias con todas tus fuerzas, aunque no sea el mejor trabajo. A veces, es muy frustrante no ver ese trabajo reflejado en la nota. A veces es muy costoso entender que un siete, un ocho o un nueve pueden ser una mierda si piensas en el trabajo y el esfuerzo que le has dedicado, en el tiempo que te tomaste por pensar algo que fuera más allá de lo mundano, algo que fuera novedoso, un tema original. Si piensas en todo eso, algo que no sea la máxima nota, es una mierda. 

Es la última semana....hagamos que sea la mejor.
Con pena pero feliz. Besitos, M'