lunes, 23 de febrero de 2015

La chica de Michigan

Así es muy difícil borrar la sonrisa que se crea en mi boca, controlar como se eriza la piel de mis brazos. Así se me hace muy complicado no prestar atención a los pezones rozando contra la camiseta de tirantes amarilla que te has dejado olvidada en el suelo de la jaula que encierra nuestro tiempo de tenernos el uno para el otro.

Las mejillas siguen ardiendo de la última conversación que he tenido en mi cama, me acaricias cuando sigo girada mirando a la pared con el rostro rojo, acaricias mi espalda y siento los labios sobre ella y no puedo más que sonreír y luego susurras algo hermoso que me apetece muchísimo contar pero que me apetece aún más guardarlo en mi memoria y retenerlo ahí, muy fuerte, muy cálido, tan bonito que espero permanezca ahí tantos instantes como momentos tengamos.

Me congelo y me giro y te miro y me miras y aparto la mirada y te ríes y sonrío con más fuerza- vas a provocar las arrugas que se esconden tras la piel- y te beso y acaricio tu rostro despacio en el espacio mientras cierras los ojos. Es que así es muy difícil quitar la media luna que se forma en mi cara mientras te miro, así es muy fácil ver que lo de hoy es vergüenza positiva.


Jo mai mai no he pensat que seria més feliç al teu costat
Jo mai mai no he pensat que seria més feliç al teu costat
-Joan Dausà-