martes, 24 de junio de 2014

POR OTRA NOCHE DE SAN JUAN









(...) y mientras terminaba la última canción de ese espantoso grupo de buena música inglesa mal tocada, volví mi cabeza hacia el mar y contemplé como cientos de personas se aglomeraban hacía ella deseosas de probar el agua salada la noche más corta del año, la noche en que pedir sueños está a la orden del día.



Vestida de amarillo y blanco dirigí mis pasos, a las doce de la noche, hacía la espuma burbujeante que me invitaba a salpicarme los pies en ella y, mientras un grupo de chicos se lanzaban al agua como si no hubiera un mañana, toqué el agua del mar por primera vez desde hacía mucho tiempo. Allí,  en mitad de un montón de organismos que no había visto en mi vida, contemplé la noche abrazarme, las parejas besándose bajo la luz de la luna pidiendo un deseo, el deseo de que ese beso no terminara jamás.

Entonces, sin derecho alguno, invitado sin haber recibido invitación te colaste en mi mente como si tuvieras la mala costumbre de hacer lo que te da la gana y desee que esas dos personas que deseaban que todo siguiese igual a la mañana siguiente, fuéramos nosotros.
Cuando me he levantado esta mañana, he entendido que si no pedí un deseo- cuando había gente tirando las cosas malas que les habían pasado durante el año al mar para que se las tragara- será que tan mal no debo estar, ¿no? también puede ser que sea estúpida y se me olvidara. En todo caso, feliz San Juan a todos!


Sirena de SanJ
Deberían probar esto *______*