martes, 17 de septiembre de 2013

Alea Jacta Est

(La suerte esta echada)

























¿Nos prendemos por dentro? Será solo para divertirnos...¿un ratito? Después te dejo y me voy,ya no me vuelves a ver, de mi no quedará ni el espíritu.




El alma pesa 22.6g,la mía va ha empezar a pesa un poco menos; se irá deshinchando como un glóbulo rojo en una solución hipotónica. Al final, solo le quedarán las paredes que un día encerraron tiempos mejores, más llevaderos...¿Aún los recuerdas? Yo creo que he empezado a olvidarlos y eso que solo hace unos nueve días que no nos vemos "en directo".



Ahora entiendo...Las tecnologías pueden haber logrado muchas cosas incluso que yo, hoy, en este instante esté escribiendo esto o que tu, ahora, en tu instante lo estés leyendo. Pero lo cierto es que para mí, nada de eso vale si no puedo tocarte,si no puedo acariciar tu barba raspada de tres o cuatro días, si no puedo acariciar tu pecho,morder tu cuello. Si al final del día, no puedo besar tu boca.

Lo que debería hacer, sería huir, correr como una cobarde. Mi padre dice que todo el mundo tiene derecho a vivir a su manera: Entonces ¿Está justificado vivir siendo cobarde? ¿Vivir huyendo? Pero al fin y al cabo, vivir en paz y armonía con uno mismo y con una alma que al menos...no sé, me pese 22.6g.












Tampoco creo que pida tanto. M.-