domingo, 16 de junio de 2013

La flor más bella del jardín

























No se en que momento esto dejó de
ser de dos. La verdad...no lo sé pero siento que me he rendido; te he cedido el relevo, te dejo decidir, te dejo que seas tu quien decida que será de mi.
Durante muchos días, imaginé como sería esa noche: nos vi bajo las estrellas, abrazados, queriéndonos, nos imaginé sonriendo, estando en nuestro mundo, sin querer regresar a la realidad y en cambio...allí estamos, uno a cada lado de la cama y sin saber como, nos han comido las inseguridades.



















Ya no sé si somos los mismos, si seguirás queriendo superar obstáculos conmigo y, sinceramente...tengo tanto miedo. Me gritaste, y lo sentí tan hondo, tan dentro...ahora sé que no quiero verte enfadado!

Supongo que estos días nos irán bien para despejar la mente; al menos eso espero porque puede que sea nuestro último cartucho y no quiero que prenda, no todavía...no quiero ver pasar por delante seis meses de mi vida y pensar que no han tenido sentido, porque sí lo han tenido.




De verdad que lo intenté, intenté que no te sintieras mal y intenté no sentirme mal también...Deseaba tanto que nuestras veinticuatro horas fueras perfectas inolvidables, que supongo que no puede controlar ni medir las palabras que brotaron de mi interior y te hirieron, no fue mi intención decir o hacer nada que te dañara, que te doliera





Que va ha pasar, no lo se pero te quiero y espero que las cosas vuelvan a tomar su camino por que sino...voy a perderme en un jardín demasiado hondo del que temo no saber
salir