martes, 29 de mayo de 2012

**/Sólo sé que no sé nada/**








Las personas que tocamos, conservan estigmas invisibles de lo que somos o lo que fuimos. Nuestras huellas se encuentran impregnadas en sus cuerpos. Algunos no los volvemos a ver. A algunos otros solo los vemos una vez al día, menos en domingo o en clase de catalán. El tanto por ciento restante solo son eso, humanos que tiene algún tipo de lazo afectivo con los tuyos.








Todos estamos interconnectados por una red de sociedad. Una red invisible que nos une unos a otros. Gracias a nuestra capacidad pero, si uno cae y tira de los demás somos capaces de levantarnos casi siempre.

La complejidad de un red, que se asemeja a las ramificaciones en los capilares. Son fuertes, resistentes pero tampoco tienen porque aguantar eternamente en tensión.



Tampoco sabemos si la vida es tan compleja como la hacemos o si en realidad la respuesta más simple es la adecuada. Así pues, ¿La vida es sencilla?