viernes, 18 de mayo de 2012

Encerrada en mi propio cuerpo

Hoy sí, hoy es de esos días en los que creo que el alma y el cuerpo no son uno. Sino que el cuerpo es el refugio de el alma o incluso su prisión, como es mi caso.

No me he sentido tan perdida en días. Mi cabeza no deja de bombear y la luz de mi alma se apaga lenta y tortuosamente. Vuelvo ha no tener nada por lo que luchar, y tengo tanto que hacer que, durante un lapso de tiempo, el trabajo me ha ayudado ha no acordarme de todo lo malo que me rodea.

Sí, sigo escuchando tu corazón latiendo sobre el aire cálido del principio del verano. Y no me hace feliz! Y me pides que sea cosas que no sé si podré ser, y todo lo que podía ser, y todo lo que debería ser...todo eso ya no esta. Ya ni siquiera sé si forma parte de mi.

No tengo el ánimo ni la fuerza de voluntad para seguir. Además, alguien comentó alguna vez: "Si te equivocas una vez, no pasa nada, todos somos humanos. Sí vuelves a tropezar con la misma piedra, entonces sí. Ahora sí es tu culpa" !