miércoles, 14 de marzo de 2012

Acumulación de sangre

-.Duda existencial.-

<LUNES III>

Están todos listos, en realidad hace tiempo que lo están. Han sido programados para este tipo de situaciones. Se podría decir que una de las más sencillas que realizan durante las 24 horas que duran los días de aquellos que somos más humanos. 
Tintes rojos cubriendo nuestro medio interior, formando el 8% de nuestro peso corporal, se concentran en nuestras mejillas las encienden, como quien enciende una cerilla con una llama efímera que se esfumará haciendo desaparecer el fuego y conservando la llama.
Tardarás en recuperar la compostura, lo que tarda el agua de la lluvia en mojarte de pies a cabeza....a veces mucho, a veces poco. Con el tiempo, todo es siempre relativo.

Bien, se dice que cuando las mejillas enrojecen, es debido a la presencia de un sentimiento como la vergüenza, la ira o el arrepentimiento, en un individuo, en el que la sangre se concentra en nuestras mejillas tiñendo los tejidos y haciéndose ver ese color rojizo en nuestra piel. Y que en cambio, al experimentar sentimientos de temor o miedo, nuestro rostro palidece porque la sangre se ha olvidado de nuestro rostro para dirigirse a nuestros músculos listo para huir. E aquí la pregunta, ¿dónde esta la sangre cuando nos desmayamos?

¿Se supone que debo creer que la sangre se ha tomado una vacaciones? O que los músculos no quieren más sangre porque no les apetece correr, u huir en ese instante. ¿Algo circunstancial, no creen? La verdad, es que no me parado a pensar que pasa cuando caemos al suelo como frágiles plumas sobre un gallinero; en el que todo el mundo esta alarmado a tu alrededor y tu en cambio pareces no estar viviendo en este mundo, pareces preparado para irte al siguiente. Es por lo contrario cuando tu mente pareces esta re-colocada en su sitio y tus sentidos han arrancado de nuevo cuando, contemplando todo el bullicio que has creado alrededor, te das cuenta de que toda esa gente, no sabe nada de ti y en cambio, han acudido en tu ayuda.

Tu as organizado todo ese desarisal, y en cambio, ellos han acudido a tu silencioso llamado. Puede que al fin y al cabo, el ser humano no sea tan intensamente egoísta. Aún habiendo descubierto una parte buena del ser humano, la cuestión de desmayarse sigue siendo una fina línea entre este mundo y el mundo de las ideas, para mí. Supongo que se debe a la mala conexión de dos neuronas o de su tejido neuronal. O puede que se deba a la poca cantidad de mielina que rodea las células gliales o alguna explicación científica parecida. La cuestión, es que desde entonces las agujas y los rubores delante de mucha gente, no han sido mi fuerte.